TIPS PARA COMER CARDIOSALUDABLEMENTE

Llegan las fiestas, las comidas y las cenas navideñas y con ellos los excesos alimenticios que nos pueden pasar factura en la salud ocasionándonos problemas cardiovasculares. ¿La clave? Una buena alimentación nutricional: comer sano, ordenado y a sus horas.

Siguiendo estos consejos y manteniendo unos hábitos de vida saludables, podrás reducir el riesgo de padecer obesidad o cualquier enfermedad cardiovascular.

COCINA LIGERA

Es importante priorizar las cocciones suaves y ligeras que no incrementen la cantidad de grasa de los alimentos: plancha, vapor, horno y papillote. Evita, en la medida de lo posible, tomar  alimentos fritos y consumir platos preparados.

EVITAR SALSAS

Se recomienda el aceite de oliva virgen extra en detrimento de salsas y aliños; mantequillas, natas, kétchups, mayonesas, etc (grasas saturadas que ayudan a incrementar los niveles de colesterol).

APOSTAR POR LAS LEGUMBRES Y  LAS VERDURAS

Comer verduras frescas o una buena ensalada es siempre saludable. Las legumbres, por ejemplo, aportan la fibra que necesitamos para bajar el colesterol. Tanto las legumbres como las verduras y los cereales son muy nutritivos y deben ser alimentos esenciales de nuestra alimentación.

REDUCIR CONSUMO DE CARNES ROJAS

De entre las proteínas de origen animal, recomendamos  reducir el consumo de carnes rojas y apostar por alimentos como los pescado azules. Los pescados azules son uno de los mejores alimentos que reduce el riesgo de tener enfermedades que pueden estar relacionadas con el corazón ya que ofrece las grasas poliinsaturadas Omega 3, necesarias para regular el colesterol.

MINIMIZAR CONSUMO DE SAL

La riqueza de sabores de los mejores pescados de mar o de las carnes de ternera es total y no es necesario añadir sal a ciertas comidas. Reducir el consumo de sal es ideal para cuidar nuestro corazón.

Además de estos tips, beber mucha agua para depurar el cuerpo y, hacer ejercicio, es ideal para favorecer el funcionamiento de nuestro metabolismo.

Desde Estilo y Bienestar os animamos a ponerlo en práctica ya que todo el cuerpo lo agradece, ¡incluido nuestro estado de ánimo!

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